jueves, 14 de junio de 2012

de Washington Abdala. SOBRE TINELLI Y LA MUERTE DEL BLUSERO

de Washington Abdala. SOBRE TINELLI Y LA MUERTE DEL BLUSERO... Soy un ser mezquino. Lo que no entiendo lo mal interpreto. Estaba por salir de casa y veo llorar a Tinelli por el pibe blusero que murió. Mientras me cambiaba miraba de reojos la tele. No le creí. Me sonó a verso ese llanto de cocodrilo que puso. Luego entendí. Debe ser cierto su sentir lo que pasa es que el tipo (Tinelli) ya no vive si no tiene la pantalla como amante. Se casó con la tele. Un día va a hacer el amor allí. Solo de esa forma llegará al climax. Y más adelante se suicidará en la pantalla, delante de todos, para que sea real lo que hace y habrá efectos especiales en los que la sangre nos salpicará mientras tomamos la sopa y cambiamos pañales. ¿Se entiende? El tipo solo tiene una vida en tránsito entre la pantalla y el mundo real. Hasta sus sketch tienen ese juego. Siempre está en medio de los dos mundos. Es que es tan poderoso que no puede interpretar nada que no sea a si mismo. No es Olmedo que era un comediante genial. No es Tato que era el traductor de todo con picardía. No es Petti que es mordacidad pura. Es Tinelli, el dueño del circo. Y el dueño del circo nunca deja esa condición. Los leones hasta le temen. Increíble. Me gusta · · Compartir

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